1811 – La casa cural fue utilizada como prisión para varios de los insurgentes capturados en Acatita de Baján, Coahuila. En la capilla anexa de San Antonio, al pie del altar, fue inhumado el cuerpo decapitado del Padre de la Patria, Don Miguel Hidalgo y Costilla.
1865 – Fue nacionalizado de acuerdo a las Leyes de Reforma y ocupado por la Federación